martes 17 de enero de 2012

¿Quiere solidez de instituciones?

Escrito por: Mario Zambrano
@mariozambranoa
Publicado en elnorte.com

Se requiere el fortalecimiento de las instituciones para que México avance.

El Índice de Competitividad Global 2011-2012 del Foro Económico Mundial revela que ocupamos la posición 58 en competitividad, pero en solidez institucional estamos en el lugar 103... de 142 países evaluados.

Por poner un ejemplo, Chile tiene el lugar 31 en competitividad y el 26 en el de instituciones.

¿Así de mal estamos?

Para apuntalar las instituciones públicas se requiere una ciudadanía crítica capaz de interactuar con los actores políticos para que su exigencia organizada induzca el desarrollo.

Además, se ocupa compromiso personal con las instituciones privadas básicas como la familia y el respeto a los derechos de propiedad.

Por todos lados se pregona que "hay que participar". A ciertos políticos no les cansa simular ser promotores (allí está el caso de la Ley de Participación Ciudadana local que no sale), pero pocas veces se presentan propuestas viables de cómo lograr el tan ansiado despertar cívico.

Resultan interesantes dos esquemas de "tecnologías sociales" cuya materialización es cuestión de generosidad y voluntad, más que de recursos económicos, que pueden fungir como catalizadores de oportunidades y bienestar: (i) los programas que impulsan el desarrollo de competencias ciudadanas, y (ii) los talleres vivenciales en materia de cultura de la legalidad.

Veámoslos a detalle: un gran ejemplo del primer caso es Vía Educación, una organización de la sociedad civil.

Vía ha desarrollado la metodología "aprender a participar participando" que, aplicada a niños, jóvenes o adultos, logra ejercitar y/o desarrollar las habilidades cívicas de una persona para interactuar con sus entornos sociales más cercanos e incluso con el gobernante (diálogo, trabajo en equipo, compromiso, resolución de conflictos).

La misión de los "círculos ciudadanos para la transformación social", coordinados por Vía en colaboración con otras instituciones (empresas, secundarias, prepas, universidades), es ayudar a generar ciudadanía responsable.

Imagine a más de 70 estudiantes de secundaria deseosos de realizar proyectos a favor de su comunidad, con sus papás contentos reflexionando "no había visto a mi hija tan responsable, subió sus calificaciones", "mi hijo no era tan sociable y ahora casi no lo reconozco por su deseo de ayudar a los demás". Esto es real y sólo un ejemplo de lo que Vía ha logrado.

Los talleres vivenciales en materia de cultura de la legalidad permiten sensibilizar a grupos, de entre 10 y 30 personas, sobre el significado de "ser legales" incluso en los temas más sencillos -y aparentemente menores- como para muchos puede ser dar una "mordida".

Parten de técnicas pedagógicas ágiles y vivenciales que inducen una profunda reflexión en el participante sobre el impacto social negativo de vulnerar el Estado de Derecho.

Los talleres pueden ser replicados a favor de vecinos, padres de familia, estudiantes, líderes de organizaciones sociales y personal de las empresas.

En Nuevo León, el Centro de Estudios sobre la Enseñanza y Aprendizaje del Derecho (CEEAD) es punta de lanza en esta iniciativa.

Imagine que la creación de conciencia alcanza una masa crítica que logre que las redes de corrupción dejen de recibir recursos derivados de las "mordidas", sobreprecios en licitaciones y procesos amañados. Si usted quiere ayudar a fortalecer la cultura de la legalidad, aquí está un excelente camino.

Participar y fortalecer nuestras instituciones está a su alcance. Renegar sobre la situación actual sin contribuir a su mejoría es una irresponsabilidad.

Si usted ya es un verdadero ciudadano, ¡felicidades! Y si no, es cuestión de que sea generoso y forme su círculo ciudadano u organice un taller de cultura de la legalidad en su colonia, iglesia, club de servicio, escuela o trabajo.

El esfuerzo valdrá la pena, le dará grandes satisfacciones y las nuevas generaciones se lo agradecerán.

El autor es abogado y maestro en derecho internacional por la Universidad de Harvard

zambranoabrego@gmail.com