jueves 15 de diciembre de 2011

Tres claves para la felicidad... Y sin espejo

Escrito por: Haydee Ambriz
@HaydeeAmbriz

SENTIDO. ¿Tenemos que buscarlo? R: No lo sé, supongo que nos llega cuando estamos inconscientes, ups, en algunos de nosotros podría ser la mayoría del tiempo… lo cierto es que, una vida plena no puede plantearse sin un sentido, sin una motivación fuerte que nos guíe, tales como: la familia, los amigos, los hijos (en el caso de quien los tenga), un trabajo importante, nuestros días favoritos, un nuevo proyecto etc. Cada uno debe buscar razones para ilusionarse, continuar, conectarse, ser y vivir intensamente los momentos como el milagro que son.

CRISIS. Cuando llega la adversidad a nuestra vida (y siempre llega) debemos hacer un esfuerzo para verla como una oportunidad de cambio y mejora. Siempre le digo a mis amigos o quien toca estar en ese momento conmigo (y cuando se ha dado la situación): Los momentos malos hay que saber disfrutarlos, es más, saber saborearlos… en la medida que podamos tener esto en nuestra mano, nos haremos grandes y poco a poco lo que antes nos parecía difícil o equivocadamente imposible el día de mañana o en unas cuantas horas, no será más que una tontería, algo sin importancia. Y sí, me ha costado pero, es bueno practicar esto. Quienes actúan de esta manera consiguen dar un salto cualitativo que les conecta más con las personas de su entorno, con la vida, con lo que quieren.

AMOR. El mejor indicativo de salud mental es tener una buena capacidad de amar. Y ello, comprende (entre otras cosas) saber perdonar, querer, cuidar a los demás, transmitir valores fraternales, apreciar la amistad, entrega, admiración, compromiso… Todo aquello que aumente nuestro Amor favorece la vida global. Decretar para nosotros y a nuestra personal jurisdicción que somos entes de cambio para alguien más, responsabilizarnos por ello y mantenerlo.

Sí, de nuevo sé que es mucho rollo pero, con este cuento aprendemos a reconocer lo que podemos cambiar. Ser pollo o ser águila es cuestión de elección. Y alzarnos y sobrevolar por encima de nuestras propias circunstancias es, ante todo, una cuestión de enfoque.

Porque todo depende de donde pongamos nuestra atención: en la Roca (que en la mayoría de los casos es fea y nos picudea mucho) o en nuestras manos para cargarla, fijar un punto, colocarse como pitcher de Beisbol y lanzar un “hit” o un milagroso “home run” y así apartarla del camino.

PD. La posición de pitcher es meramente personal y opcional.