
El pasado fin de semana salió a la luz pública un video en el cual el exgobernador del Estado de México y precandidato a la Presidencia de México por el PRI, Enrique Peña Nieto daba muestras de su ignorancia en el marco de la presentación de su libro “México, la gran esperanza” durante la Vigésimo Quinta edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Durante casi una hora hablo sobre su libro, sobre sus perspectivas y propuestas para encaminar a México por el rumbo que él considera correcto, aunque más que presentar su libro parecía un mitin político por la manera en la cual se expresaba, modulaba sus palabras y daba a conocer sus propuestas.
Apegado como siempre a su guión Peña Nieto se desenvolvía con la fluidez literaria de Carlos Fuentes o Elena Poniatowska, mientras compartía con la prensa sus puntos de vista con la excusa de promocionar un libro. Todo ocurría acorde al Plan, hasta ese momento la ovación seguía siendo la que sus asesores habrían preparado imaginando los titulares periodísticos del día siguiente con frases como “EPN se lleva la FIL”, “Peña Nieto arrasa con la Feria Internacional del Libro” o cualquier tipo de frase que se les pudiera ocurrir muy similar.
Lamentablemente llegó el final de la ponencia y algo que no tenían contemplado los asesores se salió de control, fue entonces momento de la sección de preguntas y respuestas, a partir de ese momento en delante todo se fue cuesta abajo. Un reportero le pregunto sobre los tres libros que marcaron su vida tanto privada como política.
Con la fama que le caracteriza comenzó a responder con una retórica digna de un campeón de oratoria, el problema fue cuando no pudo recordar los títulos o los autores de cuando menos tres lecturas para salir del apuro.
“Pues, he leído varios, desde novelas, que me gustaron en lo particular. Difícilmente me acuerdo del título de los libros… la Biblia es uno. La Biblia en algún momento de mi vida, y algunos pasajes bíblicos, no me leí toda la Biblia, pero si algunas partes. Sin duda, en alguna etapa de vida, fue importante, sobre todo en la adolescencia… mi vocación política alentaba este espíritu. “La Silla del Águila” de Krauze… y hay otro libro de él mismo que quiero recordar el nombre sobre caudillos… realmente no podría yo señalar un libro que haya marcado de manera específica mi vocación… sin duda, los que tiene que ver con la novela política, la novela histórica, son de mi particular agrado. Lo último que estoy leyendo es una novela sobre la inoportuna muerte del Presidente, que no he terminado de leer, pero, ¿si se llama así? ¿”La inoportuna muerte del Presidente”? ¿No?”
Peña Nieto presume una educación envidiable, no son pocos los mexicanos que gustarían poder presumir en su currículo con una carrera profesional como licenciado en derecho por la Universidad Panamericana y una maestría en el Tecnológico de Monterrey en Administración de Empresas, aunque lamentablemente pareciera que esto al igual que el libro lo hizo con la ayuda de grandes amigos y asesores.
Con esta penosa demostración de ignorancia queda demostrado que que no es más que un candidato de mentiras, un personaje creado por Carlos Salinas de Gortari, Televisa y los mejores asesores de imagen que el dinero de nuestros impuestos pueda pagar para tener una fachada, un cara, que ayude al PRI a regresar a Los Pinos.
En los últimos seis años pocas oportunidades como esta se habían presentado para la crítica a Peña Nieto, una persona que estudia sus movimientos, que estudia sus ademanes, sus discursos, sus frases, sus poses todo gracias a una constante supervisión de sus asesores.
Durante su sexenio casos como el de Zhenli Ye Gon, el caso Paulette, la cantidad exagerada de feminicidios en su estado al que dejó con una deuda de 61 mil millones de pesos, el doble de la deuda que dejo Humberto Moreira en Coahuila, todas estas noticias opacadas por su equipo de comunicación y el apoyo de Televisa. Pero que esta vez quedó demostrado que es eso y nada más, solo una pose, solo una farsa.
Podríamos escribir cientos de hojas sobre lo que pasó inmediatamente después de eso, la euforia en redes sociales al demostrar esa ineptitud, las burlas constantes en Twitter, el convertir #LibreríaPeñaNieto en un trending topic a nivel mundial, la censura por parte de Twitter, los comentarios clasistas e insensibles de su hija Paulina quien llamó pendejos y de parte del proletariado a todo aquel que criticaba a su padre. Pero creo que lo más importante es hacer énfasis en una frase que decía Jorge Luís Borges, “Uno no es lo que escribe, sino por lo que ha leído.” Peña Nieto ha demostrado que no lee, lamentablemente la mayoría de México tampoco lo hace.
Y por si acaso no han visto el video aquí se los dejo.
http://www.youtube.com/watch?v=C3NKGfoTACg
2 comentarios:
Con una cosa coincido, no ha habido ocasión en los últimos años de criticar a Peña, por eso los incendiarios como tu tratan de sobredimensionar este hecho insignificante y tratan de hacerlo parecer algo gravísimo. Que opinas de estas dos notas?
http://www.eluniversal.com.mx/notas/559276.html
http://noticias.terra.com.mx/mexico/critica-corderoy-tambien-se-equivoca,1c1032af22f04310VgnVCM20000099f154d0RCRD.html
Si su ataque a Peña va a ser de este nivel, no van a ser competencia. No tienen nada con que atacarlo ni bajarlo, que pena que tengan que recurrir a esto. Saludos.
Ricardo Pompa Michel
Lamento que tu comentario sea solo con el objetivo de defender sin ver la realidad. Cuando menciono que es la primera vez que hace un desliz asi es por la falsedad con la que se maneja. Solo y exclusivamente con la ayuda de sus asesores
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