miércoles, 16 de noviembre de 2011

¡Lánzala!... de Piedras en el Camino y otros comodines

Por: Haydee Ambriz
Twitter: @HaydeeAmbriz

Es irónico, pero las piedras en el camino son la oportunidad para encontrar nuestro verdadero Ser.

Tenemos una realidad, y esa nos dicta todos los días –a veces no la vemos, pero está ahí- que nos propone, que nos incita, que nos provoca y cualesquier otro sinónimo que se le parezca, la magia entraría en la medida en que nosotros la tomemos y hagamos de esa realidad nuestra rutina.

A continuación algunos ejemplos de posibles “Piedras en el Camino”:
· Un examen “difícil”
· Un mal sueldo
· Una canción que no nos sale como queremos
· Una libreta que se acaba
· Ciclos que se cierran antes de que nos demos cuenta
· Pereza
· Toparnos de frente a la persona que menos queremos ver
· Personas que nos “caen mal” y los vemos como rival

Ahora me dispondré a resolver estos en cuestión y desde la perspectiva de que son “Piedras en el Camino”

· Si te gusta la carrera que elegiste no tiene porque SER difícil (punto).
· Administrarse bien, es solución para todo.
· Seguir cantándola, una y otra vez hasta que nos salga mejor que al intérprete original.
· Comprar otra libreta y, seguir rayando.
· Todo es así, se cierran, pero 3 o 5 más se abren. ¡Aprender a decirle Adiós a los que se van!
· Tengas la edad que tengas, a los 80s te preguntarás ¿Qué estaba haciendo cuando me pase todo el fin de semana jugando X-BOX y no haciendo algo por lo que hoy pudiese estar agradecido… ¡HACERLO!
· Sonreír (de verdad ayuda)
· Siempre lo he dicho, “una vez que dejamos que otras personas empleen su poder de “fregar existencias” en nosotros, estamos dejando que nos Coman… no existe mayor y mejor rival que nosotros mismos. Nos conocemos, sabemos de qué pie cojeamos: así que… ¿Cuál rival?

Me atrevo a hacer una remembranza de lo que pudo, es o puede ser para mi “Una piedra en el Camino”,… siento un gusto extraño, porque nunca lo había pensado pero, de verdad todo lo que ha tenido tinte de piedra estorbosa me ha servido. Si, ok, no puedo negar que he renegado un poco al respecto, y por renegar me refiero a un verdadero berrinche tipo niña del programa “Quiero mis 15s” (ajja). Somos flojos o bueno al menos yo en lo personal me considero así. Somos comodinos siempre y cuando nos convenza algo mejor que nos mueva a hacer o des-hacer.

No nacimos para ser presas, nacimos para SER nosotros mismos quien con inteligencia nata lideré nuestros pasos y, establecer parámetros, poner metas y cumplirlas. Tener o dejar de tener.
Permitir que otros decidan por mí, sería como regalarle a alguien o algo, sin ninguna sonrisa agradecida a cambio lo que a un precio alto (depende de cada quien, puede ser alto o bajo) lo que nos costó Ser y pretender seguir Siendo.

Tenemos 2 opciones:
a) Ser esa persona que va caminando, en eso, se topa con una “Piedra en el Camino”… la toma y la echa a su bolso, maletín, mochila o bolsas del pantalón, haciéndose más pesado hasta hacer difícil el caminar… teniendo que saberse trucos de gesticulación para poner cara de baqueta y dar lastima ante los demás. O
b) Ser esa persona que va caminando, en eso, se topa con una “Piedra en el Camino”… la toma, la observa, le aprende inclusive y si no trae mucha prisa, la analiza, le saca el mayor y mejor provecho posible y… (como en mi caso) se pone en posición tipo Mariano Rivera (Pitcher de los NY Yankees) y se avienta un par de ponches, lanzando la piedra a unas 120 millas…

Nota: si empleas esta posición después de aventar todas las piedras que cerca pudieses tener, te vas a sentir muy cansado, solo fue por ejemplificar, (ajaj).

¡Lánzala y hazte el regalo de un fácil el trayecto!... prepárate para la que sigue, porque el camino, seas longevo o no, presume de ser Largo.