miércoles, 7 de septiembre de 2011

Regresar al pasado

Durante los primeros días de esta semana fuimos testigos en todo México de cómo el PRI esta seguro de que regresará a Los Pinos el próximo año. Lamentablemente esto no es lo triste de la noticia, lo verdaderamente lamentable es la manera en la cual el partido tricolor está empezando a mostrarnos su verdadera cara rumbo al 2012.


Por un lado el pasado lunes en el Estado de México regresamos a los tiempos del Presidencialismo Exacerbado, del besamanos oficial, y del acarreo desmedido durante el Sexto Informe de gobierno de Enrique Peña Nieto.


Uno a uno fueron desfilando las máximas figuras del priísmo y de la política mexicana para acompañar al Gelboy en la entrega de su último informe, alrededor de las instalaciones del Teatro Morelos se desplegó un gran numero de fuerzas del orden publico para salvaguardar la seguridad de tan respetables figuras y además de eso fuimos testigos del compromiso total de Televisa para el mexiquense, al montar todo el equipo de video, sonido e iluminación, eso si, con los logotipos de sus camiones, camionetas y equipos debidamente tapados –por eso de las malas interpretaciones-


Mientras eso sucedía en el Estado de México, en la Cámara de Diputados, un desconocido proveniente del estado de Jalisco que dice llamarse Arturo Zamora y supuestamente es Diputado Federal presentó una Reforma de Ley buscando que fuera discutida en las comisiones de la Cámara baja estableciendo no solo una multa, sino castigo equivalente hasta de seis años de prisión para quien resulte responsable de –léalo bien- criticar a políticos, partidos, instituciones electorales y candidatos a puestos de elección popular.


Como dice un amigo, ¡hazme el cavor fabrón!


Fuera de ser recibida como una burla, la reforma de ley como la que presenta el diputado Zamora causó polémica por ser una de las ideas más retrogradas y estúpidas que se han presentado en nuestro Honorable Congreso de la Unión en muchos, muchos años, ya que no solo representa una regresión a los tiempos en los que el PRI mantenía una censura a cualquier idea, publicación o escrito que llegará a cuestiónar la línea oficial, sino que es además la punta del iceberg del totalitarismo y autoritarismo que el “Nuevo PRI” planea implementar una vez que regrese –Dios no lo quiera- a la Presidencia de la República.


El Nuevo PRI de la mano de Javier Duarte ya comenzó con la censura y su autoritarsimo, en el estado de Veracruz tuvimos durante la semana pasada el primer caso de dos twitteros aprehendidos por “fomentar el terror en la ciudadanía” ya que ambos cibernautas publicaron en sus respectivas cuentas de twitter sobre unos presuntos secuestros en escuelas primarias de la localidad, en donde miembros del crimen organizado planeaban secuestrar estudiantes hijos de marinos para ser utilizados como moneda de cambio para evitar seguir sintiendo el agobio de las fuerzas federales. Dicha información resultó ser falsa –al parecer- y cientos de padres de familia se apresuraron a las escuelas a recoger a sus hijos, causando el panio en la población. Mientras estos dos twitteros con información privilegiada están tras las rejas, quienes realmente pueden realizar estos actos siguen libres trabajando bajo el cobijo de las autoridades.


Esta propuesta del Diputado Arturo Zamora es de todas todas un completo y vil atentado en contra de la libertad de expresión, las libertades y las garantías fundamentales emanadas en nuestra Constitución en su artículo 7 donde textualmente dice:


ES INVIOLABLE LA LIBERTAD DE ESCRIBIR Y PUBLICAR ESCRITOS SOBRE CUALQUIERA MATERIA. NINGUNA LEY NI AUTORIDAD PUEDE ESTABLECER LA PREVIA CENSURA, NI EXIGIR FIANZA A LOS AUTORES O IMPRESORES, NI COARTAR LA LIBERTAD DE IMPRENTA, QUE NO TIENE MAS LIMITES QUE EL RESPETO A LA VIDA PRIVADA, A LA MORAL Y A LA PAZ PUBLICA. EN NINGUN CASO PODRA SECUESTRARSE LA IMPRENTA COMO INSTRUMENTO DEL DELITO.


Al ver propuestas como estas, no dejo de preguntarme ¿Porqué resulta tan difícil para los priístas escuchar las criticas de la sociedad? Solo para ponerlo como ejemplo, desde hace dos semanas los domingos se han convertido en los días en que la sociedad se ha unido en torno al Palacio de Gobierno para exigirle a las autoridades trabajar por recuperar la paz de Nuevo León, exigiendole principalmente al Gobernador Rodrigo Medina su renuncia.


Bueno pues el domingo pasado un grupo de agitadores provenientes del Instituto Estatal de la Juventud y del SNTE encabezados por un dirigente del SNTE quien dijo llamarse “Emilio Gómez”, encaró a los organizadores y exigió que se respetara la figura del gobernador priísta Rodrigo Medina y que “no se hablara mal de él”. El resto de los jóvenes con tambores, y anuncios comenzaron a gritar exigiendo la renuncia de Calderón.


Ahora bien, imaginemos por un momento que esta propuesta fuera aprobada, si esto sucediera los ciudadanos perderían toda su libertad de expresar su opinión sobre los políticos, partidos y servidores públicos.


Decir, publicar o escribir frases como “Moreira es un ladrón”, “Fidel Herrera es narco”, “Ulises Ruiz es un pillo”, “López Obrador está loco”, “Peña Nieto no sabe de que murió su mujer” inclusive en algo tan personal como un perfil de Facebook, un tweet o incluso un blog como este sería más penado que lo que cualquiera de estos tres ejemplos jamás podría ser juzgado, siendo la impunidad una vez más la ley no escrita más utilizada por los políticos.


Lamentablemente aun hay políticos que sin conocimientos mínimos de la libertad de expresión se empeñan a regresaron a una época en la que todo era más sencillo para ellos, donde nadie cuestionaba, nadie preguntaba, nadie criticaba, pero sobre todo donde podían hacer cualquier cosa que su ociosa cabeza les diera a entender, y no pasaba nada.