
El fin de semana vivimos en México una situación que en cuestión de minutos dio la vuelta al mundo, no entraré mucho en detalles de la situación en sí, pero por si no saben, les explico.
Corría el minuto 40 del primer tiempo del partido entre Santos y Morelia en el estadio TSM en Torreón, Coahuila, mientras en la cancha se jugaba un rispido partido, una serie de detonaciones muy diferentes a la habitual porra o cántico se comenzaba a escuchar, de pronto una descolgada del equipo visitante manda el balón en un largo cambio de juego que es recibido dentro del área del equipo local, se escucha un corto pero fuerte silbatazo detrás de él llegan los 22 jugadores, árbitros y cuerpo técnico que dejó el balón en la cancha.
Inmediatamente después detrás de ellos cientos de espontáneos se lanzaron al campo buscando cobijo en una de las salidas de emergencia preparadas para las ambulancias. La histeria llegó hasta las gradas donde los más de 20 mil aficionados se lanzaban al suelo buscando cubrirse sin saber siquiera de donde provenían las balas, en medio de los minutos de pánico y terror que duró la balacera el peor error no lo cometió un aficionado, no lo cometió algún espontáneo, o ningún guardia de seguridad del estadio, el peor error fue cometido por TV Azteca.
A partir del torneo pasado ESPN transmite los partidos de local de Cruz Azul y de Santos para dar un poco de amplitud al bipolio televisivo que domina el futbol mexicano, cerca de siete minutos después de que el arbitro detuviera las acciones, la televisora del Ajusco dio por terminada la transmisión del juego trasmitiendo un programa de bromas, mientras eso sucedía en la señal abierta de televisión la cadena estadounidense mantuvo su trasmisión hasta pasadas las 9 de la noche, de inmediato se pusieron en contacto con futbolistas y exfutbolistas, compañeros de otras televisoras como Milenio y Multimedios Televisión quienes narraron de viva voz lo que había sucedido en el estadio, en las inmediaciones y las primeras impresiones de la balacera, incluso ESPN esperó las declaraciones de la directiva, y fueron los primeros en transmitir en vivo las palabras de Alejandro Irarragorri, Presidente del Club Santos Laguna, así como del capitán del equipo Oswaldo Sánchez.
Pensar que en momentos como lo que vivimos en México, lo mejor es callar es equiparable con pensar que lo problemas se solucionan solos. Imaginemos la desesperación de la gente que veía el juego por televisión y no tiene posibilidades de verlo por señal de cable, esas personas cuyos familiares se encontraban en el estadio, esas personas que veían a miles de aficionados atravesar corriendo la cancha, ahora imaginemos su miedo, su ansiedad, su inquietud, esperando saber que todo esta bien, con la esperanza de ver a sus familiares tímidamente resguardados de las ráfagas, ahora pensemos en que sentirían al ver como TV Azteca se despide de su programación para empezar un programa de cámara escondida.
Vivimos momentos muy difíciles en México, hoy más que nunca debemos estar juntos como sociedad, hoy más que nunca debemos alzar la voz, y demostrar que somos más los que queremos un México mejor, que somos más los que queremos un México en paz, que somos más los que queremos vivir en un México donde la bondad prevalezca sobre la maldad, la justicia sobre la impunidad y la honestidad sobre la corrupción.
Somos más los que queremos ese México y es por eso que callar, no es opción.



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