
Cada día con tristeza veo mensajes en Twitter y en Facebook de gente quejándose de lo que sucede en nuestro país, cada día veo con mayor incredulidad como amigos dejan nuestro país buscando una vida mejor. Cada día veo con mayor frecuencia mensajes negativos en los medios de comunicación, en las redes sociales, en las pláticas de café, etc.
Hay un desprecio generalizado contra casi todo, todo es malo, la economía, el desempleo, la seguridad. Nadie esta de acuerdo con nada, gente en contra las acciones del Presidente, contra los Diputados, Senadores y en general contra toda la clase política en México.
Veo como cada vez más crece el descontento con las policías, contra el ejercito, y lo peor, es tanto el negativismo que ya no solo hay quienes se quejan de la guerra contra el crimen organizado, también hay quienes se quejan que en su ciudad no hay una verdadera guerra contra ellos. Total a nadie se le da gusto.
Dentro de todos esos mensajes, dentro de todo el negativismo, veo con gusto como llega un mensaje de “Amor por México” por el simple hecho de amar a nuestro país. Es un mensaje que nace como la flor que florece en el pantano. Que aparece como un mensaje con un significado muy diferente al que cualquier político, medio de comunicación u organización civil ha dado en los últimos años.
Ayer por la tarde tuve la oportunidad de acudir a la presentación del 2do Informe de Actividades Legislativas de Josefina Vázquez Mota en Cintermex, llegué pasadas las 6:30 de la tarde al llegar al Salón me encontré a amigos, algunos diputados y varios compañeros panistas a los cuales tenía mucho tiempo sin ver. Me gustó ver llegar a muchas mujeres, niños y hombres a los que nunca en mi vida había visto, gente de la tercera edad, adultos mayores, mujeres solas, con sus esposos, gente que llegaba en sombrero, gente que llegaba de la oficina, incluso algunas personas que hicieron el viaje desde Saltillo para conocer a la Diputada.
Su mensaje fue corto, fue preciso y demostró lo que mucha gente en México espera, el tener fe, el tener esperanza, el esperar que el mañana traiga tiempos mejores para todos, de su discurso me quedaron grabados varias frases, una de ellas decía “Ser panista significa ser honrado, pudiendo no serlo, ser distinto pero también distinguible.”
Sigo creyendo que el panista debe ser así debe ser la flor que florece en el pantano, debe ser aquel que entra vestido de blanco al lodazal y sale sin ensuciarse, debe ser aquel que aunque tenga la tentación, pueda contenerse, y todo por el amor a México.
Ese amor que se ha ido perdiendo, ese amor que ha desaparecido, ese amor que las nuevas generaciones tienen olvidado. Porque amar no significa solamente amar las cosas buenas, amar es entregar todo de si, y querer por igual lo bueno con lo malo, las cosas que te parecen adorables, con las que no lo son, las mismas que en estos momentos parece ser mucho más grandes que las buenas.
Si hay algo de lo que estoy seguro es que México va a cambiar, pero para que cambie México primero necesitamos cambiar nosotros, necesitamos aprendamos a creer, a respetar, y a amar a nuestro país, para así poder realmente cambiar las cosas, poder realmente hacer un México mejor, y poder decir que por fin llegaron tiempos mejores.



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