lunes, 21 de febrero de 2011

Cómo hemos cambiado

Empezó el quinto año del gobierno de Felipe Calderón y con él se dio por iniciada la carrera por la silla presidencial. En todos los partidos comienzan a aparecer los que levantan la mano con la firme intención de destapar sus intenciones, mientras otros llevan seis años en ansias por llegar a los Pinos.
A simple vista vemos a López Obrador y a Enrique Peña Nieto, uno peleado con los medios de comunicación y haciendo alarde de ello, y otro hecho por los mismos medios de comunicación que buscan hacer de la política mexicana una refrito más de sus novelas.
López Obrador es víctima de sus propios errores, mismos que iniciaron en un alarde de gallardía al llamar “chachalaca” al Presidente Fox, de ahí en delante vino la debacle, su falta a los debates, su miedo a contestar preguntas, sus nexos con René Bejarano, el sueldo excesivo de su chófer; entre muchos otros.
AMLO no busco por ningún lado el apoyo de un asesor que le explicará que su momento cúspide debería ser 2012, en lugar de ello, optó por la irracionalidad. Tomó Reforma durante varios meses, se autoproclamó ‘Presidente Legítimo’, llamo espurio al Presidente en cada ocasión posible, y más temprano que tarde la mayoría de quienes lo apoyaron le dieron la espalda, entre ellos, el mismo PRD, el próximo año tendrá suerte si lo nomina el PT y Convergencia, aunque dudo que alcance siquiera el 12% de los votos.
Peña Nieto se cuece por separado, llegó al poder siendo el protegido de Arturo Montiel uno de los políticos mexiquenses más corruptos de la historia, tanta corrupción existía en el Estado de México durante su mandato que eso mismo le costó su candidatura presidencial. Con la sonrisa eterna y el peinado perfecto busca atraer la atención con el apoyo de Televisa, siendo muestra de la total incongruencia del PRI que se presenta como una nueva opción, pero con los mismos vicios que llevaron a México al fracaso.
Durante los primeros años de su gobierno, todo parecía miel sobre hojuelas, hasta que llegó el caso Paulette que destapó la corrupción del sistema judicial del Estado de México, luego vinieron las elecciones de 2009 donde la separación del PRI fue notoria, por un lado estaba el grupo de Manlio Fabio Beltrones, por otro el de Peña Nieto y al último el de Fidel Herrera.
Esas elecciones serian muestra del músculo y su capacidad de operación política. El PRI ganó más gobernaturas que ningún otro partido, manteniendo las gobernaturas de Nuevo León, Chihuahua, Tamaulipas y Veracruz. Pero perdió Sonora, Sinaloa, Oaxaca y Puebla, curiosamente los cuatro estados en los que operó el grupo Atlacomulco y en 2010 se sumaron las derrotas en Guerrero y Baja California Sur.
La lectura que vale la pena hacer es que en la mayoría de los estados en los que el PRI fue derrotado por un candidato que anteriormente pertenecía al PRI, este tiene serios nexos con Manlio Fabio Beltrones y curiosamente fue contra un candidato a fin a Peña Nieto.
El PAN llegó a la presidencia en 2006 como la mejor opción ante otros dos candidatos que reflejaban un retroceso significativo a la democracia, la libertad y el pluralismo político que nació en México desde 2000. Hoy cuatro años y medio más tarde vemos en Felipe Calderón una figura presidencial gastada por los constantes embates de la oposición y por la crítica social que esta misma ha creado en torno a la lucha contra el crimen organizado.
Recordar que la lucha contra el crimen organizado comenzó como una manera de librar a la sociedad del yugo de bandas criminales que poco a poco se iba apoderando de espacios en una cruda batalla que había alcanzado las fibras más sensibles de la sociedad y no como una mera forma de legitimarse es muy complicado ante una sociedad que lo que requiere es ver un verdadero y fulminante golpe por parte del gobierno federal ante el crimen organizado para de una vez por todas poner fin al estado de ‘autositio’ que los mismos ciudadanos se han puesto.
2011 apenas comienza todavía hay camino por recorrer, faltan las elecciones en estados como Coahuila, Estado de México, Hidalgo, Nayarit y Michoacán y aun falta mucho para que se comience a ver un claro panorama rumbo a Los Pinos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y Porque no hablas de la Prostitucion del PAN con el PRD buscando un cadidato porque dentro de sus filas no tienen uno solo que valga la pena. Estas muy bueno para criticar, pero no ves dentro de tu partido que es una porqueria lleno de vendidos en busca de Poder x poder !

Anónimo dijo...

Respeto su opinión sin embargo, no me gustó nada la publicación. Fuera de los tintes partidistas que pintan su fondo y escritos, debemos de señalar que la ignorancia de las debilidades propias, es lo que tiene a nuestro país tan derrotado. Ahora bien, me gusta cómo deja clarísimo que el PAN no tiene cabida siquiera en esta carrera. Saludos y ánimo para la siguiente...