martes, 9 de febrero de 2010

¿Estaríamos mejor con López Obrador?

La mañana de hoy me llamó poderosamente la atención un comercial de radio en el que dos mujeres conversaban acerca de la situación actual de nuestro país, dicho anuncio terminaba con la frase “Estaríamos mejor con López Obrador.”

A más de tres años de las elecciones presidenciales de 2006 me sorprende como todavía hoy existen personas que siguen con la farsa del “Presidente Legitimo” y el Presidente “Espurio”, me sorprende como existen portales en Internet dedicados única y exclusivamente a seguir a una persona cuyo apoyo para nuestro país no solamente es nulo sino que significa un lastre para nuestra política y nuestra economía.

No abundaré en el tema sobre cómo vive López Obrador, qué hace, o como obtiene los ingresos suficientes para mantenerlo a él y su comitiva viajando por todo el país en sus famosos comités del gobierno legitimo, o de donde saca dinero su hijo para comprar tenis de más de diez mil pesos.

Es de rescatar como a pesar del significativo paso del tiempo aun hay quien se opone a creer que aquel día de las elecciones, existió más gente que no votó por AMLO, que quieres lo hicieron, inclusive es fecha que López Obrador y algunas personas de su circulo más cercano no reconocen a Felipe Calderón como Presidente de nuestro país.

Fuera de lo divertida que se convertido la frase “Estaríamos mejor con López Obrador” la cual acepto que utilizo en muchos ejemplos cuando algo sale mal, y no solo en materia política sino en cualquier cosa. Por ejemplo; el semáforo cambia rápidamente de verde a rojo evitando el paso de mi coche, la frase “eso no hubiera pasado con López Obrador” saca una sonrisa a cualquier persona que acompaña en el camino. El escuchar ese anuncio me pone a pensar que hubiera pasado si realmente en 2006, López Obrador hubiera sido nombrado Presidente de México, realmente ¿estaríamos mejor con él?

Al hacer un ejercicio de imaginación y pensar en lo diferente que sería nuestro país es una labor titanica, han sido tantos los cambios, y las acciones del gobierno de Felipe Calderón que tratar de recordar e imaginar lo diferente que sería nuestro país requiere de una gran memoria.

En primer lugar jamás hubiera existido una reforma de salud, el ISSSTE seguiría desfalcando las finanzas nacionales. La crisis de salud ocasionada por la influenza A H1N1 hubiera sido mucho más drástica y mortal de lo que hemos vivido.

Jamás habría comenzado una guerra contra el crimen organizado, quizás miles de personas seguirían vivas, pero la inseguridad, la criminalidad, y la corrupción seguirían ahí creciendo en la oscuridad. La compañía Luz y fuerza del centro y su Sindicato Mexicano de Electricistas seguirían costándole al erario publico una cantidad estratosférica similar al doble del presupuesto anual de la UNAM.

El plantón de Reforma no hubiese existido, los diputados del entonces Frente Amplio Progresista jamás hubieran tomado la tribuna del Congreso, posiblemente incluso hubiesen dejado a Vicente Fox dar su informe presidencial. Alejandro Encinas posiblemente sería Secretario de Gobernación, El Subcomandante Marcos sería asesor presidencial, Federico Arreola sería el Vocero oficial de los Pinos, René Bejarano sería Senador o algún puesto similar, Alberto Anaya estaría como jefe del gabinete, muchas ‘fichitas’ de nuestra política nacional manejarían a su antojo nuestro país.

El PRI se habría quedado en su tumba, puesto que los miles y miles de mexicanos que en su momento cambiaran al tricolor partido por el PRD jamás se habrían regresado.

La división de poderes sería cosa del pasado puesto que regresaríamos al autoritarismo presidencial, con una figura que maneja todo y a todos desde Los Pinos con sus poderes metaconstitucionales.

Igual que en Venezuela, las televisoras y radiodifusoras serían obligadas a transmitir información oficial a la hora que al Presidente más le convenga, todos los días a las 7 de la mañana iniciaría la transmisión del programa presidencial justo como fueron sus conferencias de prensa durante su tiempo como Jefe de Gobierno del DF.

La ley de transparencia hubiese durado menos de seis años, posiblemente habría sido lo primero en desaparecer, regresaríamos a la época cuando lo que hacia el gobierno era responsabilidad del gobierno y a los ciudadanos no nos incumbe, ni nos preocupa.

Posiblemente todas las empresas que no lo apoyaron en campaña serían nacionalizadas, millones de viejitos tendrían un apoyo mensual de casi mil pesos, un tren bala atravesaría nuestro país con del DF a Monterrey y de aquí a Nuevo Laredo y DF hasta Tijuana pasando por Guanajuato y Guadalajara.

A lo largo de estos tres años la crisis económica, la crisis de salud y la crisis de inseguridad han venido a afectar drásticamente la forma en la que vivimos. La imagen de nuestro Presidente no es la que se esperaba. Hace algunos años se decía que cuando el Presidente llegaba a su tercer año, era cuando finalmente podría descansar y hacer política puesto que estaba en lo más alto de su poder, ahora no podemos decir eso. Pero siempre habrá algo que podremos decir “Estamos mejor que con López Obrador.”

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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo se comprende cuando a un periodista le dan chayote y de repente deja de ver la realidad y solo ve,lo que le ordenan que vea.

CISNE ABYECTO dijo...

NO SE PUEDE ESTAR MEJOR CUANDO UNO DE LOS ELEMENTOS DEL ESTADO LLEGA AL PODER CON SERIOS VICIOS EN LA DEMOCRACIA

Eduardo dijo...

Gracias a google caí el día de hoy en este su artículo, pienso y le pregunto que opina ahora? Se mantiene con esa postura? Ahora que se sabe por los propios Calderón y Elba Esther de las situaciones y trampas que lo llevaron al puesto que el señor ocupa, además de la sangre que correo por todo el territorio por sus políticas, me gustaría conocer su postura. Muchos lo negarán otros tantos se escudarán en la absurda estaríamos todavía más mal con AMLO, pero la realidad de sus actos está reflejada.

Carlos Alberto Lazo dijo...

Creo que México ha cambiado mucho en los ultimos 5 años. El Presidente Calderón ha hecho algo que ningun otro Presidente había hecho.

Si bien se llegó a un acuerdo con EEG la política es para hacer negociaciones, y en su momento fue la mejor opción para evitar que nuestro país cayera en manos de un demente como AMLO.

Lo más seguro es que con López Obrador no tendríamos esta lucha contra el crimen organizado, pero sin lugar a dudas este problema seguiría creciendo, como un cáncer, como un tumor, invadiendonos, atacando cada parte de nosotros, comiendonos desde adentro.

En nosotros está el luchar contra este cáncer o dejar que nos gane.