
El día de ayer, la ciudadanía mexicana demostró que realmente la fe mueve montañas, que todos juntos podemos más que cualquier organización criminal, que con el pueblo mexicano es un pueblo unido, que los mexicanos estamos cansados de vivir con inseguridad, de salir de nuestras casas y pensar que puede ser la ultima vez que lo hagamos, de salir y pensar que tu o algún ser querido podría ser secuestrado, y que México no se merece la situación que esta viviendo.
Ayer millones de mexicanos, millones de hombres, mujeres, niños, padres, madres, hijos, esposos, novios, amigos, primos, hermanos, millones de Pedros, Joses, Marias, millones unidos en una sola voz iluminaron México. Las calles de nuestro país se convirtieron en mares de personas que no se pudieron quedar callados en una marcha silenciosa, y empezaron a aplaudir, a gritar “México”, a gritar “queremos paz.”
Más de 80 ciudades en nuestro país y varias más en el extranjero se unieron al grito de “Ya basta” en contra de la ola de inseguridad que azota nuestro país.
Antes de la marcha, mucha gente comentaba acerca de cual podría ser el alcance de la misma, de que servía hacer una marcha, con que objetivo, simplemente ¿para qué?
Ayer quedó demostrado para que sirve una marcha, para que sirve que la sociedad se una, para que sirve demostrar que somos un pueblo unido. Ayer quedó de manifiesto que el único objetivo de una marcha como esta es solamente crear consciencia, despertar ese deseo en las personas de unirse, de actuar, de solidarizarse.
Hoy la marcha es historia, hoy es un nuevo día, y lo único que nos deja es la sensación de que realmente se hizo un cambio en México, que poco a poco desaparecerá la inseguridad, que poco a poco se ira desapareciendo la corrupción, que realmente iluminamos México.