A lo largo de la historia, la humanidad ha estado expuesta a constantes cambios, ciclos de vida que establecen la vida misma del hombre, nacimiento, plenitud, y ocaso marcan la pauta para todos y todo lo que esta en la tierra.
Actualmente estamos viviendo en una época difícil en materia económica, el capitalismo que por tantos años ha mantenido un auge fenomenal, esta teniendo problemas en lo más profundo de sus sólidas bases. La economía norteamericana esta sufriendo uno de sus mas grande estragos en la historia, mismo que muchos investigadores afirman podría llegar a ser incluso de las proporciones de la debacle de 1929.
La primera recesión económica estadounidense en el nuevo siglo es un caso controvertido y excepcional, caracterizado por una disminución de la producción industrial en 15 meses consecutivos, mientras que el producto interno bruto (PIB) sólo se redujo en un trimestre. La recesión fue causada ante todo por el predominio de la oferta excesiva sobre la baja demanda y factores imprevistos más que cíclicos. Aunque esta ha sido una de las recesiones menos agresivas de la posguerra, la misma ha tenido una influencia sin precedentes sobre la economía global.
A diferencia de las recesiones económicas en el pasado, esta presenta un panorama desalentador, y es diferente a las demás, ya que mientras en las otras, se presentaba un exceso en la demanda, de bienes, productos y servicios, esta nueva recesión es causada por un exceso en la oferta.
En el transcurso de los últimos años, principalmente desde inicio del siglo XXI los Estados Unidos han tenido un crecimiento económico mucho menor que los demás países del mundo. Es así que dicho país ha experimentado una desaceleración económica y que ahora puede derivar en una posible recesión económica.
Uno de los aspectos de la economía estadounidense ha sido la variación del PBI real en relación con los demás países emergentes, europeos y latinoamericanos, tal como lo observamos en el siguiente cuadro:
| EL CRECIMIENTO MUNDIAL – VARIACIÓN DEL PBI REAL |
| PAÍSES | AÑO 2006 | AÑO 2007 | AÑO 2008 |
| MUNDO | 3,9 % | 3,6 % | 3,3% |
| EE. UU | 2,9 % | 2,2% | 1,9% |
| OECD | 2,8% | 2,5% | 2,1% |
| EMERGENTES | 7,5% | 7,4% | 7,1% |
| AMÉRICA LATINA | 5,9% | 5,7% | 5,3% |
Si se diera la recesión económica de los Estados Unidos, el escenario mundial económico se vería en otra performance generando las siguientes consecuencias:
1 - El endurecimiento de las condiciones financieras.
2 - Se originarían restricciones y límites en materia crediticia.
3 - Menores inversiones en los mercados mundiales.
4 - Menor crecimiento y consumo en los demás países del mundo.
5 - La volatibilidad en los mercados de divisas.
6 - Menores exportaciones de insumos hacia los Estados Unidos, afectando a países como Argentina, Brasil, Chile y México (este último afectando su tasa de crecimiento).
7 - Disminución del volumen de la actividad económica y comercial mundial.
8 - Disminución de los precios internacionales y en los commodities que se exportan hacia Estados Unidos.
En el caso de México, EE.UU. es el principal destino de las exportaciones, el primer proveedor de importaciones, el origen de la mayoría de las remesas y de gran parte de la inversión extranjera.
La economía mexicana así como la de muchos otros países en el mundo y los miembros de la OPEP, esta basada en parte de los precios del petróleo, en la ultima década vemos un aumento importantísimo de mas del 500% y que tan solo del 20 de febrero de 2008 hasta la fecha, vemos un aumento significativo de más del 10%
| 1960-1973 | Debajo de 5 dólares por barril. |
| 1974-1979 | Entre 5 y 12 dólares por barril. |
| 1979-1985 | Encima de 30 dólares por barril. |
| 1986-1990 | 18 dólares por barril. |
| 1991-2000 | 21 dólares por barril. |
| 2000-2005 | 22 a 28 dólares por barril |
| 2006 - 2007 | 60 dólares por barril |
| 2008-actualmente | Encima de los 100 dólares por barril |
Una eventual recesión en Estados Unidos impactaría México, entre otras razones por la reducción de las remesas familiares que son un pilar del PIB mexicano, las remesas enviadas por los emigrantes a sus países de origen han tenido un impacto positivo al estimular el consumo y acrecentar el ahorro nacional, pero crearon una peligrosa dependencia y aumentaron la vulnerabilidad económica de la región.
México es uno de los países con una mayor población fuera de suelo nacional y solo en los Estados Unidos existen 11 millones de mexicanos, quienes solamente en 2007 enviaron remesas por cerca de 23 mil 979 millones de dólares. Tomando en cuenta que el PIB total de México durante el 2007 fue de 886 mil 441 millones de dólares.
Una de las principales consecuencias que traería una eventual recesión seria el desempleo, sobre todo en el ámbito de la construcción, donde la elaboración de proyectos requiere en la mayoría de los casos de una gran inversión, la cual proviene de manera gubernamental o bancaria, al haber una recesión y elevarse las tasas de interés, la industria de la construcción dejaría ir a una gran mayoría de sus trabajadores, mismos que son de origen mexicano, propiciando un desempleo generalizado, y por ende una falta en el envió de las reservas que ocasionaría una mayor baja en el PIB que a fin de cuentas termina golpeando a la política del gobierno de Calderón al obtener menos ingresos.
Debido a la desaceleración en Estados Unidos, México ya redujo su pronóstico de expansión de la economía para el 2008 a un 2.8 por ciento, por debajo del 3.3 por ciento de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del año pasado y del 4.8 por ciento del 2006. Las remesas familiares son un pilar de la economía mexicana. Dichos recursos enviados por nuestros connacionales han tenido un impacto positivo al estimular el consumo y acrecentar el ahorro nacional. No obstante, al mismo tiempo han creado una peligrosa dependencia y han aumentado vulnerabilidad económica de México.
Debemos recordar que entre 1989 y 1992, México sufrió el impacto de la crisis crediticia en Estados Unidos que empezó con una disminución en los préstamos para propiedades comerciales que se expandió a los créditos para empresas.
Esta ocasión, los problemas se propagaron de los bienes raíces a todos los sectores, incluyendo la banca, que podría disminuir los financiamientos en México.
Según el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), entre los afectados estarían las pequeñas y medianas empresas que carecen de una estrategia de negocios sólida y con una situación financiera vulnerable. Otras versiones consideran que las maquiladoras también sufrirían los estragos de una recesión, por depender de Estados Unidos.
Las consecuencias políticas podrían de la manera ser muchas en México, hay que tomar en cuenta el ejemplo norteamericano, ya que son muchas las posibilidades de que en los Estados Unidos el próximo mes de noviembre durante las elecciones federales, el partido republicano salga finalmente de la casa blanca, después de ocho años en el poder.
Los principales candidatos de oposición Barack Obama, y Hillary Rodham Clinton, presentan una campaña política con firmes bases en la economía, reestructurar el financiamiento de los Estados Unidos, renegociar los tratados de libre comercio con México y Canadá así mismo con los de Europa y Asia Pacifico. Mientras que el candidato Republicano John McCain presenta una base electoral aplicada a la continuidad así mismo enfocada directamente a la seguridad nacional y al patriotismo.
En México tenemos el polo opuesto, el partido en el poder es el partido de derecha, el partido neoliberal, y enfocado al cien por ciento a la economía, mientras que el partido de oposición con la figura más importante es un partido de izquierda que busca mover las aguas electorales enfocándose al patriotismo y a la lucha contra las instituciones.
En nuestro país podría suceder un aspecto opuesto a los Estados Unidos, ya que mientras allá la ciudadanía busca una apertura económica, en México, la apertura económica repercutiría en inestabilidad, no por factores internos, si no por externos.