jueves 13 de noviembre de 2008

Ganaron los Chuchos

Casi ocho meses tuvieron que pasar para que finalmente se decidiera quien será el nuevo Dirigente Nacional del PRD. Fue el 16 de marzo del presente año, cuando en un proceso lleno de irregularidades, quema de casillas, robo de urnas, acarreos y demás practicas del mas arraigado y antiguo priismo que el perredismo se dispuso a buscar al sucesor de Leonel Cota Montaño.

Los dos principales candidatos representaban las dos posturas más radicales dentro del jóven partido, por un lado estaba Alejandro Encinas apoyado principalmente por el grupo de Andrés Manuel López Obrador y la tribu "Izquierda Democrática Nacional", el ala más radical del PRD, acostumbrada a las manifestaciones, los plantones y las tomas de tribuna.

Mientras en el otro bando estaba Jesús Ortega, líder de la tribu "Nueva Izquierda", también conocida como "Los Chuchos" es la corriente que tiene la mayoría de los puestos de elección popular del partido y a su vez es la izquierda más democrática, al ser la que más se acerca al dialogo y quienes en los últimos meses se mantuvieron al margen de las expresiones de intolerancia por parte del grupo de AMLO.

En su momento ambos candidatos se ostentaron como los "legítimos" ganadores de la contienda, inclusive la Comisión de Garantidas del PRD le dio el triunfo a Alejandro Encinas a pocos días de haber sido la elección sin siquiera dar los resultados de los comicios, fue así como Jesús Ortega impugnó la designación obligando al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decidir al ganador.

Fue así como el día de ayer el Trife dio por valida una elección donde poco más del 22% de las casillas resultaron anuladas debido a diversas irregularidades, argumentando que aun si se consideraran ese 22% restante la ventaja de Ortega sobre Encinas seguiría siendo la misma.

Obviamente las impresiones de los participantes no se hicieron esperar y Alejandro Encinas instó a Jesús Ortega a desechar el fallo del Trife argumentando que un órgano externo no debe de decidir dentro de los procesos del PRD. Este fallo es obviamente un fuerte golpe a las aspiraciones políticas del grupo del señor López Obrador quienes ven cada vez más lejos la posibilidad de mantener un poder político suficiente para marcar una pauta rumbo a las elecciones intermedias del próximo año, así como para las presidenciales de 2012, quedando relegados detrás del grupo de "Nueva Izquierda" de los Chuchos y el "Izquierda Social" de Martí Batres y Marcelo Ebrard.

Este triunfo es lo mejor que le pudo haber pasado al PRD, porque establece los patrones que tendrá que manejar el partido rumbo a las elecciones del próximo 5 de julio. Dejando a cargo a un grupo político dispuesto al dialogo y al razonamiento, un grupo que proponga, pero a su vez este dispuesto a ceder con el fin de llegar a acuerdos.

Jesús Ortega tiene frente a él una labor muy difícil, primero que nada tiene que tratar de conseguir una unidad dentro de un partido lleno de diferentes tribus, después tiene que comenzar a trabajar para recuperar un poco de lo mucho que ha perdido desde las elecciones de 2006, y sobre todo recuperar la confianza en su electorado quienes a partir de los desplantes de López Obrador han quedado desencantados con el partido, que han quedados desencantados con la forma de hacer política del PRD.