miércoles 1 de octubre de 2008

En las manos del Congreso

El pasado 29 de septiembre el Congreso de los Estados Unidos rechazó el plan de rescate bancario propuesto por el Presidente George W. Bush en contra de todo pronóstico. El famoso rescate proyectaba una inversión de 700,000 millones de dólares directos para el sector financiero. Con una votación de 205 votos a favor y 228 en contra. El Congreso dejó claro la poca fuerza política y el leve liderazgo que representa el actual líder de la unión americana.

Lo que a primera instancia parece una bofetada por parte de los congresistas demócratas hacía el Presidente es en realidad lo opuesto, ya que mientras poco más del 60% de los representantes demócratas votaron a favor de la propuesta, solamente el 30% de los representantes republicanos apoyaron la iniciativa de su presidente, cosa que deja en claro que dentro de su partido el poder que representa el mandatario norteamericano deja mucho que desear.

A raíz de esto, el día de hoy los dos candidatos a la Presidencia de los Estados Unidos se presentaron en eventos separados y pidieron al Congreso su apoyo con la intención de salvar a los Estados Unidos de una debacle financiera sin solución. El Senador por Arizona John McCain quien mencionó que si la propuesta de rescate financiero vuelve a ser votada en contra "la crisis actual pronto se convertirá en un desastre." Por su parte el Senador Barack Obama les pidió a los congresistas que no tuvieran miedo y "que se acerquen al plato."

En Kansas City el candidato republicano mencionó "Estamos en el centro, de la crisis financiera más grande de nuestra vida... Hoy, con la unidad que esta crisis demanda, el Congreso una vez más trabajara para recuperar la confianza y la estabilidad en la economía Norteamericana." Agregó además que no es tiempo de buscar culpables, sino, de encontrar soluciones.

Aunque no mencionó a Barack Obama por su nombre, atacó la poca participación y la falta de interés del demócrata por la crisis financiera. "En momentos como este, existen los dos lados del debate, por un lado, existen quienes actúan con principios, y claro, existen aquellos quienes siempre piensan primero en sus propios intereses, que calculan su propia ventaja en lugar de actuar y buscar ayudar a su país." Esto por el ataque que recibió la semana pasada de los demócratas cuando John McCain pidió retrazar el debate presidencial con la intención de ir a Washington a tratar de ayudar en la toma de decisiones.

Mientras que en La Crosse, Wiscounsin, Barack Obama acusó la debacle financiera a la avaricia de Washington y a la irresponsabilidad de Wall Street.

Además de esto Obama envió un mensaje a los representantes norteamericanos a quienes urgió de responsabilizarse y hacer lo que es correcto para su país. "A los demócratas y republicanos que se han opuesto a este plan, les digo esto: Acerquense al plato y hagan lo correcto para el país, incluso si no es popular, porque el tiempo de actuar es ahora."

Ambos candidatos viajarán en las próximas horas a Washington, D.C. donde formarán parte de la votación del Senado que está pactada para hoy en la noche. En donde se tomará una de las decisiones más importantes de los últimos tiempos, la cual podría ser una de las últimas medidas para tratar de salvar lo que parece insalvable. La economía mundial.